Hace unas semanas me sorprendió una noticia en el ámbito perico. Dentro de la reestructuración y cambios que se estaban produciendo en el club se relegaba de su cargo al máximo responsable de los servicios médicos y se prescindía de algún fisioterapeuta. Al hilo de la misma me puse a preguntar, investigar un poco y el resultado no ha dejado de sorprenderme.

El máximo responsable de nuestros servicios médicos, de un club con 120 años de historia, con dos equipos profesionales, un B semiprofesional y una cantera que es la envidia de España, ciudad deportiva incluida, ha sido durante los últimos tres años un fisioterapeuta. Seguramente  se trata de un gran profesional. No pongo en duda su valía. Pero, ¿es lógico que el máximo responsable de todo un amplio equipo sea un fisioterapeuta, además cobrando un sueldo de alto directivo? Para mí este hecho constituye otro de los despropósitos de nuestro club, que posiblemente nos explique en parte dónde estamos. Además se ha ido hipertrofiando el equipo de fisioterapeutas y se han dejado de lado otras áreas vitales para unos servicios médicos de calidad.

¿Como debería ser el servicio médico ideal para un club del nivel que queremos?

En primer lugar el responsable de los Servicios Médicos del club debería ser eso, médico. De prestigio. Buen comunicador. Que informara y desempeñara una labor institucional además de dirigir y coordinar el equipo de trabajo. A poder ser, perico. Haberlos, haylos.

Un primer departamento de Medicina Deportiva. Con un médico para cada equipo especialista en Medicina Deportiva y otro para ciudad deportiva y fútbol base. Que se desplazaran con cada uno de los equipos y alguien de guardia siempre en la ciudad deportiva.

Un segundo departamento de Fisioterapia. Que trabajara codo con codo con los médicos. Que estuviera en el día a día con los diferentes equipos, atento a los jugadores y personalizando el tratamiento según cada uno.

Un tercer departamento de Nutrición. A día de hoy no se entiende que la nutrición de los deportistas en un equipo de élite no tenga un trato especializado. Muchas lesiones, faltas de rendimiento deportivo o dolencias tienen su origen en los malos hábitos alimentarios. Por eso es imprescindible que del primero al último jugador de nuestro club y en todas las edades se tenga especial cuidado con la alimentación.

Un cuarto departamento de Coaching psicológico. Para mí es vital que el club disponga de un equipo de psicología deportiva y asesoramiento. Todos sabemos, y este año lo hemos vivido intensamente, que los factores psicológicos influyen directamente en el rendimiento de los jugadores. Por eso es imprescindible que se trabaje ese aspecto desde niños. En los equipos profesionales un coach debe trabajar tanto individualmente como con el grupo a lo largo de toda la temporada. Cuando se incorpora un nuevo jugador se debería estudiar y facilitar su integración y como afecta a la dinámica del grupo.

Y por último unos servicios médicos externos a los que se pudiera acudir, derivar, consultar las diferentes patologías. Que se encargaran de las revisiones médicas, analíticas y controles de cada uno de los componentes del club.

Desconozco en profundidad como está estructurado actualmente el servicio médico. Se que no tenemos director de los servicios médicos, que tenemos dos médicos a tiempo completo y uno a tiempo parcial, que tenemos hipertrofia de fisioterapeutas, desconozco el tema de la Nutrición y se que no hay ni psicólogo ni coach ni nada que se le parezca. También se que tenemos buenos profesionales médicos, alguno de ellos con dilatada experiencia.

Es de esperar que la Dirección General, que ya ha iniciado cambios importantes, en mi opinión por ahora acertados, consulte con los profesionales que ya tenemos en el club, reestructure los servicios médicos, suprima duplicidades y contrate nuevos profesionales para iniciar o potenciar ciertas áreas. Si queremos ser un club de éxito y optar por la excelencia ahora es el momento de tomar decisiones.

Dejar un comentario