Se ha ganado. ¡Estupendo! Tres puntos. ¡Fantástico! Estamos ya en puestos de ascenso directo. ¡Esperanzador!

De acuerdo… todo eso está muy bien pero seamos sinceros: el equipo sigue sin tener una idea clara de lo que quiere hacer, no hay creación del medio campo, cuesta un mundo sacar un balón jugado desde atrás y se fallan pases a 15 metros.

Cuando el rival adelanta su presión el equipo ya no sabe cómo salir de ahí. Ayer nos cansamos de ver pases en horizontal entre los centrales ya que, además, parece claro que el entrenador ha dado instrucciones de no jugar en largo.

Apenas se chutó a puerta y los dos goles fueron un penalty de esos que en Primera no nos pitarían ni locos pero en Segunda sí porque somos los más guapos de la clase.

Y el otro tanto fue el regalo de un central que estaba a por uvas.

Más allá de eso sólo recuerdo un tiro al palo de Wu-Lei y poco más.

Tampoco Vicente Moreno me está pareciendo, hasta ahora, un entrenador de esos que revoluciona partidos con sus decisiones. Sigo viendo a jugadores desquiciados y fuera de posición.

De verdad que no quiero ser pesimista… pero en esta ocasión estoy seguro de que transmito lo que la mayoría de pericos vimos ayer: si no se mejora mucho esto no pintará bien… y esta vez no hay un Víctor Sanchez ni un Javi López a los que echar la culpa de todas las cuitas del equipo.

Con el Mallorca la justificación para el mal juego fue que se trataba de uno de los rivales más fuertes de la Smartbank y todavía nos pillaba haciéndonos a la categoría.

Pero el Oviedo, con todos los respetos que me merece un histórico, no lo es en absoluto y seguimos viendo a jugadores desubicados o mostrando una indolencia insultante. Lo de Sergi Darder, por ejemplo, comienza a ser de traca. Pero es que Pedrosa está desconocido, Wu-Lei desaparecido, Fran Mérida confuso… solamente Embarba, Cabrera y Diego López están brillando a buen nivel.

He defendido muchas veces que se equivocan quienes creen que el ascenso va a ser un paseo militar. Supongo que algunos ya comienzan a darse cuenta de ello. Pero también he defendido que el Espanyol tiene que mostrar en cada partido que es un Primera jugando circunstancialmente en Segunda… y ayer se me antojó más un Segunda jugando en Segunda.

Llevamos tres jornadas y Segunda es muy, muy larga. Estamos, por tanto, a tiempo de corregir el rumbo y lo primero ha de ser, inexcusablemente, aclarar la situación de los jugadores que ni sí ni no sino todo lo contrario. A quien no quiera estar que se le busque una salida… y deje su sitio a quien esté motivado e ilusionado por subir a Primera con el Espanyol.

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