Este pasado viernes Javi López dejaba de ser jugador del Espanyol, tras trece años en la casa blanquiazul el sevillano ponía punto y final a su periplo espanyolista. Un camino lleno de recuerdos que a buen seguro el de Osuna jamás olvidará. No ha sido la mejor manera de despedirse, cuesta entender como se le rescinde el contrato a los pocos meses de haberlo renovado, pero la realidad es está y hay que asumirla tal y como llega.

Nos parecen repugnantes lo insultos y faltas de respeto que algunos (una minoría) están vertiendo en las redes sociales contra el que hasta ayer era nuestro capitán. Uno puede exponer su opinión, faltaría más, pero jamás puede faltar al respeto a otra persona, y mucho menos si ha sido un profesional que se ha tirado 13 años en el club.

Javi López ha sido siempre un ejemplo en el vestuario, basta ver los mensajes de sus compañeros al hacerse oficial su marcha, era el primero en ayudar a cualquier miembro de la plantilla y el primero que estaba dispuesto a ir a cualquier acto solidario del club, que en muchas ocasiones organizaba él mismo. En el vestuario ha sido siempre un referente, pero nadie le regaló ese respeto, se lo ganó cada día, en cada entrenamiento y partido.

No merece irse del club con el equipo en Segunda División, pero el fútbol tiene estas cosas, y el ex capitán no ha elegido irse, si no que le han enseñado la puerta de salida, y ante eso nada se puede hacer. Se dejó la vida en cada balón, con mayor o menor acierto, el mismo que tuvieron los que en los despachos no tuvieron los bemoles nunca de traer a alguien mejor en su posición.

Javi López, es uno de los nuestros, y lo será siempre. Desde Voz Perica, suerte en el futuro capitán, y vuelva usted cuando quiera por su casa, el pueblo perico, el que no se esconde detrás de las redes sociales, le recibirá como se merece.

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