Llegó a Barcelona el 2007, con 21 años. Estuvo dos temporadas en el B. El 4 de octubre del 2009 debutó en el primer equipo. Ha jugado 252 partidos de Liga, 23 de Copa y 8 de Europa League, en total 283 partidos oficiales. Es el octavo jugador con más partidos en primera de la historia del Real Club Deportivo Espanyol. Ha lucido el brazalete de capitán en diversas ocasiones y ha sido uno de los capitanes escogido por sus compañeros en los últimos años. Ha jugado con todos los entrenadores que ha tenido. A pesar de que se ha fichado a otros jugadores para cubrir su puesto, él siempre ha acabado jugando. De lateral derecho, de carrilero, de lateral izquierdo, de medio centro, allí donde era necesario. Incluso acabó jugando de portero en un derbi.

Creció en la cantera del Barça. Llegó a jugar en el primer equipo. Tuvo que salir ya que en aquel momento el centro del campo de nuestro eterno rival estaba superpoblado y no tenía sitio.

Debutó con el Espanyol el 7 de abril del 2012. Ha jugado 240 partidos de Liga, 22 de Copa y 8 de Europa League, en total 270 partidos oficiales. Ha lucido el brazalete de capitán en alguna ocasión y ha sido uno de los capitanes escogido por sus compañeros en los últimos años. Ha jugado con todos los entrenadores, la mayoría le han colocado como titular. Han llegado varios jugadores para discutirle el puesto pero él siempre acababa jugando. De lateral derecho, de lateral izquierdo, de medio centro, por la banda, allí donde era necesario.

Trabajadores, honrados, sacrificados, honestos. Gente de club. Jugadores de los que hacen equipo. Amables con los que se les acercaban. Próximos. Siempre una foto, siempre un saludo, siempre una palabra amable. Nada polémicos, nunca declaraciones altisonantes ni fuera de lugar. Buenos profesionales. En raras ocasiones lesionados. Ni una queja. Jugando en cualquier lugar donde les colocaba su entrenador. Siempre al final del partido un aplauso para devolver el cariño de la afición. Discretos a pesar de las críticas. Soportándolas hasta el final en silencio. Para no perjudicar al equipo. Por cariño. Para no hacer daño.

A veces nos han desesperado con su juego…

Donde vas ahora, esa marca, a tu espalda, ese se te va siempre, que mierda de centro. Joder, jugamos con diez. Otro penalti. Maldita sea. Esta banda es un desastre. Pero, como corre. Este tío se mata por el escudo. Como lucha. Siempre acaba jugando.

Ya estamos como siempre, a la primera entrada, tarjeta. Donde vas. Cuidado, te caerá la segunda. Ostras, otro penalti. Siempre es el mismo. Pero, como marca territorio. Es incansable. Como aguanta el tío. Éste se mata por la camiseta. Venga quien venga siempre juega él.

El día de su despedida uno emotivo, sensible, emocionado, sin palabras, un nudo en la garganta. El otro serio, circunspecto, pensativo, reflexivo, un peso en el pecho. Ambos dolidos. Ambos lo han pasado mal. Ambos han sufrido. Está claro que este debía ser su final en el club, que había que renovar el equipo, que por ellos y por todos ésta era la mejor opción. Acabar aquí. Un hasta luego. Pero no así, no de esta manera, no como han salido.

El club ha estado a la altura. Primero renovándoles a la baja por su profesionalidad y premiando su trayectoria y viendo que Abelardo contaba con ellos. Posteriormente pensando en el futuro y atendiendo a la planificación de Vicente Moreno. Después acompañándoles y apoyándoles José María Durán en su despedida. Impecable comportamiento. Pero parte de la afición está siendo dura e injusta. Son dos de los nuestros. No nos olvidemos. Han luchado y han sufrido por nuestros colores. Como dicen en Italia, “uno di noi”. En los buenos y en los malos momentos. Parte de nuestra historia. Por siempre y para siempre. Gloria als herois. Honor a los nuestros.

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