En el discurrir de la vida de los seres humanos o de los colectivos hay una serie de premisas que acostumbran a cumplirse de forma inexorable. Normalmente un mal inicio, una errónea planificación, decisiones precipitadas o una incorrecta toma de decisiones vienen acompañadas de un fracaso total. En contadas ocasiones la suerte como factor externo, una decisión tomada al azar o una rectificación a tiempo pueden modificar el curso de los acontecimientos. Pero, por desgracia, no es lo habitual. Nosotros, los socios y seguidores pericos, hemos estudiado durante gran parte de nuestras vidas un Master en “cómo no hay que hacer las cosas”. Observando el comportamiento habitual de nuestros dirigentes en el club hubiéramos obtenido un doctorado “cum laude” en “desastre deportivo”. La lista de asignaturas es interminable: Vender mal y a destiempo, Comprar saldos, Negociar sin criterio, Planificación deficiente, “El que avui es blanc demà pot ser negre”, Baile de entrenadores, Gestión deficiente del ámbito social, Redacción de contratos inasumibles, Olvidar las cláusulas de lo firmado… Para nuestro alivio la suerte se ha aliado a veces con nosotros y las cosas no han salido mal del todo, pero siempre hemos dicho aquello de “si las cosas se hubieran hecho bien” o “hemos perdido otra oportunidad”.

Hace un par de meses escribí un artículo para Voz Perica titulado “Tenemos liderazgo”. En él explicaba que me parecía que el club podía crecer en base a dos puntales: Durán desde la Dirección General y Vicente Moreno desde la gestión del vestuario. Expresaba también mis dudas acerca de si el área deportiva, con Rufete al frente, iba a responder al mismo nivel. Los antecedentes de la temporada pasada me llevaban a ello. Es cierto que algunas voces me decían que él no había sido el responsable, que le diéramos un margen de confianza. Seguía con muchas dudas pero los pericos estamos acostumbrados a actos de fe. Y confié.

El resultado, para mí, después de estos meses, no puede ser más esperanzador. Bajo mi punto de vista Durán y Vicente Moreno están cumpliendo con las mejores expectativas, pero la gran sorpresa está siendo el trabajo de Rufete. De forma callada, con constancia y trabajo, ha ido construyendo una plantilla que estoy convencido nos llevará al éxito. De echo las terribles críticas que tuvo por parte de todos nosotros se han apagado desde hace unas semanas. Es evidente que eso significa que existe la percepción de que las cosas se están haciendo bien.

A nivel social la actuación del club viene siendo óptima. La renovación de los abonados o las posteriores campañas desde las áreas de marketing y de comunicación están haciendo que los asociados hayan recuperado la sensación de pertenencia al club. Y eso es muy importante: recuperar a los nuestros. Hubo unos meses en los que se detectaba un importante desarraigo y esa situación constituía un evidente riesgo de ruptura. Afortunadamente se ha reconducido la situación.

A nivel económico nunca hemos tenido dudas desde la llegada del nuevo propietario. Nos imaginábamos que a nivel empresarial las cosas se iban a hacer bien, que el club se iba a reflotar tras el riesgo de quiebra y posible desaparición inminente que sufrimos hace unos años. Pero la última temporada, tras el éxito de la clasificación europea, asumimos demasiados riesgos. Y como decía al inicio, perdimos una nueva oportunidad de crecer. Evidentemente se cometió un grave error en la planificación de la temporada, no se realizaron las inversiones adecuadas y desgraciadamente las medidas urgentes que se tomaron en el mercado de invierno no dieron los frutos esperados. El resultado, todos lo sabemos, fue el doloroso y trágico descenso.

A nivel deportivo, para mí, radica el gran e inesperado éxito en el momento actual. Por fin no se regalan jugadores a precio de saldo, como tantas veces antes hemos vivido. Por fin se realizan los fichajes de los jugadores importantes con tiempo suficiente. Por fin se hace limpieza de jugadores ya amortizados o que no tienen más recorrido. Por fin no se acometen operaciones inexplicables. Por fin se mantiene a los canteranos para que crezcan aquí. Por fin no se venden a las estrellas al final de temporada. Sorprenden tantos “por fin” pero nuestro aprendizaje en esta asignatura nos ha marcado a fuego. Por fin parece que las cosas se hacen lo bastante bien como para no tener que volver a decir “por fin”.

Tenemos una plantilla equilibrada. Para mí, mucho mejor que la del inicio de la temporada pasada. En realidad esta temporada partíamos con ventaja. Teníamos tres refuerzos de un altísimo nivel; RDT, Embarba y Cabrera, más un suplente de lujo, Oier, para Diego López. El objetivo era mantenerlos. Los fichajes realizados vienen a cubrir los déficits del año pasado. Se han reforzado tres zonas claves, que encontrábamos deficitarias: centro del campo, extremo y lateral derecho. Hemos fichado jugadores, todos ellos, con experiencia en Segunda: Fran Mérida, Miguelón, Oscar Gil, Keidi Baré y Vadillo. Se mantienen los canteranos con progresión. Vicente Moreno cuenta con una plantilla amplia, versátil, con jugadores con perfiles diferentes.

Difícilmente un equipo de Segunda cuente nunca con una plantilla de tanta calidad como la nuestra.

Era difícil conseguirlo. Teníamos muchos factores en contra. El posible déficit que arrastra un descenso. El límite salarial. Fichar un entrenador con experiencia en Segunda, con carácter, que transmitiera confianza a los jugadores. Superar la depresión y el trauma que ocasiona un descenso. Las salidas de ciertos jugadores que llevaban muchos años en el club. Retener a los más cotizados. Fichar sin precipitaciones. Tener paciencia. Saber moverse en el mercado atípico de esta temporada. Creo que se han cumplido todos los objetivos fijados. Los pericos debemos felicitarnos por el éxito conseguido.

Decíamos al inicio que es importante un buen inicio: lo tenemos. 10 de 12 puntos posibles. Portería a cero tras cuatro partidos. Imbatidos y en plaza de ascenso. Decíamos también que es de vital importancia una adecuada planificación. Y parece que el club, por fin, ha acertado. Tengo la impresión que dicha planificación no se ha hecho pensando solo en el ascenso. Creo que va más allá. Intuyo, y espero no equivocarme, que el éxito se prolongará en el retorno a Primera.

Decíamos también que es vital la paciencia y la no precipitación en la toma de decisiones. Y parece que esta vez si, el camino es el adecuado.

Pericos, lo tenemos todo para disfrutar. Plantilla, entrenador, gestión del club. Parece, por fin, que todo encaja. Disfrutemos a fondo de esta temporada. Vivámosla no solo como una situación no deseada sino como una oportunidad para crecer, para hacernos más fuertes, para volver reforzados al lugar que nos corresponde. Vivamos con intensidad cada momento, cada partido, cada jugada, cada gol. Porque este va a ser un año inolvidable. Porque cuando las cosas se hacen bien, salen bien.


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