En Voz Perica hemos tenido el privilegio de charlar con Antoni Bulbena, catedrático de psiquiatría en la Universidad Autónoma de Barcelona. Además, conoce bien de cerca la realidad del fútbol, ya que ha colaborado con clubes de la Premier League. Su sentimiento perico es de toda la vida y además de tradición familiar.

  • ¿Dónde nace su sentimiento perico?

De tradición familiar. No somos grandes forofos, pero vivimos el Espanyol muy intensamente desde pequeño, mi tio Alejandro fue directivo del hockey perico y mis padres me cuentan que en los años 50 era habitual que algunos jugadores vinieran a nuestra casa. Cedimos algunos trofeos de la sección para el museo del gran Jordi Puyaltó.

  • Su madre fue la socia número 1 del Espanyol ¿Qué orgullo, verdad?

Sí, mi madre era María Teresa Vilarrasa. Era una gran espanyolista. El Espanyol mandó la corona más bonita a su entierro, y además guardaron un minuto de silencio en el estadio, coincidiendo con el del ciclista Miquel Poblet. Tenemos guardado ese momento con mucho cariño.

  • ¿Cuál es el mejor recuerdo que guardas como perico?

Las finales de las copas del Rey, el abrazo de esos goles con la familia no se pueden olvidar. He tenido la suerte de que mi hermano Alex y mis hijos Alex y Andrea han seguido la tradición perica. El vivir todos juntos ese momento es una experiencia intensa, no se puede explicar con palabras.

  • ¿Qué significa para usted el Espanyol? ¿Este sentimiento nos da una fuerza especial para la vida?

Es una cultura y un sentimiento especial. Entre los pericos existe mucho sentimiento de grupo. Tenemos inoculado que la vida no sólo son victorias. El ganar y el perder no rompe nada entre nosotros.  Entre los pericos reina la solidaridad y la cohesión en lugar de la división. Aunque ciertamente en ocasiones esa unidad nos ha faltado mientras que en otras nos ha faltado ambición.

  • ¿Crees que la hinchada perica vive excesivamente obsesionada con el Barça?

No es una obsesión. Lo que pasa es que es difícil moverse ante la presión aplastante (política, medios de comunicación, deportiva y económica) del Barcelona, que es apabullante e insolidaria. Su cultura hegemónica no sólo es el ganar (lo cual es muy comprensible) sino que además han logrado laminar rivales y especialmente a los vecinos. Rara vez tienen un toque de generosidad con otros clubes catalanes. ¿Recuerdan alguna cesión del Barça a nuestro club o a clubs catalanes? Apenas tienen ese sentimiento de ayuda y solidaridad, que precisamente es esencial en nuestro club.

  • ¿Crees que a la plantilla le falló en exceso el aspecto psicológico la temporada pasada?

Sin lugar a dudas. El equipo estuvo falto de fortaleza psicológica y ante cualquier pequeña dificultad se deshacía como un azucarillo. Ese vestuario no estuvo bien orientado, no existían líderes consistentes y la fragmentación del equipo era muy patente. Necesitamos que esos aspectos mentales se traten y construyan como corresponde a los clubs modernos. No basta con la entrega y la voluntad. Ni siquiera las tácticas. Y es que hoy día ya se conocen bastante bien los métodos psicológicos que hay que aplicar para reducir errores y potenciar y dar consistencia al grupo.

  • ¿Crees que un colectivo necesita de líderes sólidos?

Sin lugar a dudas. Mira, la primera vez que el Espanyol descendió a Segunda División fue cuando el gran presidente Vila Reyes estuvo encarcelado. Un líder deber arrastrar a los demás en momentos de debilidad para afrontar los contratiempos.

Tenemos los ejemplos de Iván De la Peña, Luis García y Raúl Tamudo. Eran un triunvirato que era capaz de arrastrar al resto del equipo en los momentos complicados. Además un líder también enseña el camino a seguir en un futuro.

A nivel institucional José María Durán apunta buenas maneras, tiene un mensaje claro y contundente, su trayectoria es muy buena, pero quiero ver los resultados que puede alcanzar en el Espanyol.

  • ¿Cómo ves el futuro del Espanyol?

Chen Yansheng nos salvó de la desaparición. Pero en su discurso delante de la afición después del descenso vi un mensaje frío, cosa que es muy normal en su cultura. Haría falta más pasión en esos mensajes, algo que encarnaba a la perfección mi apreciado Joan Collet.

En el Espanyol tenemos una capacidad especial de sobrevivir a las adversidades incluso a momentos de ruina. Subir a Primera lo sentiremos como ganar una Champions. Yo he vivido todos los ascensos. Además, recuperaremos la presión de ser los primeros y eso nos vendrá bien.

Como decía, también me preocupa que se haga un buen trabajo psicológico con la plantilla y espero que el nuevo entrenador sea competente en incorporar esa tecnología. No se debe ignorar el progreso en ese campo.

  • ¿Qué mensaje le mandarías a la afición perica?

Sentimiento, cohesión y victoria. Con esos tres ingredientes levantaremos y generaremos la confianza para afrontar los retos que se avecinan. Precisamente Voz Perica tiene estos tres ingredientes a los que añaden, dinamismo, simpatía, humor y pasión.  

Ahora es momento de unirnos para remar todos juntos hacía las victorias que deben devolvernos a la Primera División. El ascenso nos puede hacer resurgir como club, algo que ya ocurrió con la UEFA del 88. Es momento de demostrarnos que sabemos perder, pero también sabemos ganar.

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